Muchas pequeñas empresas no se dan cuenta de que su web ha sido comprometida hasta que el problema ya es serio.
Y no porque no les importe la seguridad, sino porque los ataques no siempre son evidentes.
En esta guía veremos:
- señales claras de que algo no va bien,
- errores habituales al detectar un ataque,
- y qué hacer si sospechas que tu web ha sido hackeada.
Todo explicado sin tecnicismos innecesarios.
Lo primero: no todos los ataques “rompen” la web
Uno de los mayores errores es pensar que una web hackeada:
- deja de funcionar,
- muestra mensajes raros,
- o se cae por completo.
En la práctica, muchos ataques pasan desapercibidos durante semanas o meses, especialmente en webs de negocios pequeños.
El objetivo del atacante no siempre es fastidiar, sino:
- enviar spam,
- redirigir tráfico,
- infectar a visitantes,
- o usar tu web como parte de una red mayor.
Señales claras de que tu web puede estar comprometida
1️⃣ Cambios que no has hecho tú
Presta atención si:
- aparecen páginas nuevas que no has creado,
- hay enlaces raros en el contenido,
- el diseño cambia ligeramente sin motivo.
A veces son cambios sutiles, no evidentes a primera vista.
2️⃣ Avisos de Google o del navegador
Si ves mensajes como:
- “Este sitio puede dañar tu ordenador”
- “Sitio engañoso”
- alertas en Google Search Console
Es una señal muy clara de que algo va mal.
Ignorarlo suele empeorar la situación.
3️⃣ Redirecciones extrañas
Si al entrar en tu web:
- te envía a otra página,
- muestra anuncios,
- o redirige solo a algunos usuarios,
es muy probable que exista código malicioso.
Este tipo de ataques suele activarse solo:
- desde móviles,
- desde ciertos países,
- o desde buscadores.
4️⃣ Caída repentina de tráfico o posicionamiento
Una bajada brusca e inexplicable en Google puede indicar:
- penalización por malware,
- contenido spam detectado,
- problemas de seguridad.
No siempre es SEO: a veces es seguridad.
5️⃣ Lentitud anormal o errores frecuentes
Una web hackeada puede:
- ir mucho más lenta,
- consumir más recursos,
- mostrar errores 500 sin razón clara.
Especialmente si antes funcionaba con normalidad.
Errores habituales al sospechar un hackeo
❌ Pensar “ya se arreglará solo”
No ocurre.
❌ Limitarse a cambiar la contraseña
Es necesario, pero no suficiente.
❌ Restaurar una copia antigua sin analizar nada
Si la copia ya estaba infectada, el problema vuelve.
❌ Ignorar el problema porque “la web sigue funcionando”
Es uno de los errores más comunes y más caros a largo plazo.
Qué hacer si crees que tu web ha sido hackeada
Paso 1: no hagas cambios a ciegas
Evita instalar plugins o tocar archivos sin saber qué haces.
Paso 2: revisa accesos y usuarios
- Cambia contraseñas
- Elimina accesos innecesarios
- Revisa usuarios con permisos altos
Paso 3: comprueba si hay copias de seguridad limpias
Si tienes backups:
- identifica uno anterior al problema
- asegúrate de que esté limpio
Si no los tienes, es una llamada de atención importante.
Paso 4: analiza la causa, no solo el síntoma
El objetivo no es solo “limpiar”, sino evitar que vuelva a pasar:
- plugin vulnerable
- contraseña débil
- hosting mal configurado
- falta de actualizaciones
La prevención sigue siendo la mejor defensa
La mayoría de ataques a webs pequeñas se podrían evitar con:
- actualizaciones básicas,
- contraseñas correctas,
- copias de seguridad,
- y algo de criterio.
Si no tienes claro si tu negocio cumple con lo mínimo, es buen momento para revisarlo.
👉 Descargar checklist de seguridad para pymes
Es una forma sencilla de detectar puntos débiles antes de que se conviertan en un problema real.
Para terminar
Detectar a tiempo un problema de seguridad puede ahorrarte:
- pérdida de clientes,
- daño a la reputación,
- tiempo,
- y dinero.
No hace falta obsesionarse, pero sí conviene saber qué señales observar.
En próximos contenidos veremos:
- errores comunes que facilitan ataques,
- cómo proteger mejor una web,
- y qué medidas tienen más sentido en negocios pequeños.
Próximo paso recomendado
Si usas WordPress, te interesa especialmente: